El niño y el guía
(cuento)
(cuento)
Luis era un niño discapacitado, no podía ver porque
así había nacido, cuando era pequeño su familia lo protegió, pero poco a poco algunos
de sus parientes se fueron y otros murieron hasta que se quedó sólo, como era
muy humilde, la gente lo humillaba y eso lo hacía sentir triste, deprimido y desconsolado
por su soledad y sin apoyo de los que lo rodeaban.
así había nacido, cuando era pequeño su familia lo protegió, pero poco a poco algunos
de sus parientes se fueron y otros murieron hasta que se quedó sólo, como era
muy humilde, la gente lo humillaba y eso lo hacía sentir triste, deprimido y desconsolado
por su soledad y sin apoyo de los que lo rodeaban.
Un día estaba sentado, recargado en el tronco de un
gran árbol que tenía un hermoso follaje verde que le daba sombra, se sintió
angustiado y comenzó a llorar. De pronto escuchó una hermosa y relajante voz
que llamó su atención, volvió su rostro a dónde pareció que la había oído y
dijo: ¿Quién está ahí? No temas –escuchó que el de la voz le respondía, seré tu
guía. Por qué estás aquí, -preguntó con curiosidad. He venido a ayudarte.
gran árbol que tenía un hermoso follaje verde que le daba sombra, se sintió
angustiado y comenzó a llorar. De pronto escuchó una hermosa y relajante voz
que llamó su atención, volvió su rostro a dónde pareció que la había oído y
dijo: ¿Quién está ahí? No temas –escuchó que el de la voz le respondía, seré tu
guía. Por qué estás aquí, -preguntó con curiosidad. He venido a ayudarte.
El niño sintió al momento un gran consuelo y en su
cara infantil se dibujó una sonrisa y ánimado le pidió que lo guiara hacia al
río, al otro lado del bosque.
cara infantil se dibujó una sonrisa y ánimado le pidió que lo guiara hacia al
río, al otro lado del bosque.
Sintió al momento que una mano tomaba una de las
suyas y se dejó llevar sin temor. Cuando llegaron al río, se sentaron sobre la
hierba y el niño percibió un olor y preguntó, ¿qué es eso que huele tan
delicioso? El guía respondió: Es un poco de comida que he traido para ti. La
voz dijo amablemente: huele, prueba y descubrelo tú mismo, al tiempo que
dirigía su mano hasta el plato para que lo tomara.
suyas y se dejó llevar sin temor. Cuando llegaron al río, se sentaron sobre la
hierba y el niño percibió un olor y preguntó, ¿qué es eso que huele tan
delicioso? El guía respondió: Es un poco de comida que he traido para ti. La
voz dijo amablemente: huele, prueba y descubrelo tú mismo, al tiempo que
dirigía su mano hasta el plato para que lo tomara.
Estaba muy bueno, el niño empezó a saborearlo con
placer y al mismo tiempo intentaba imaginar cómo sería lo que le rodeaba,
escuchaba a los pájaros gorjear y cerca de una caída de agua, una pequeña
cascada. Se sintió contento, satisfecho y seguro de sí mismo, cuando terminó de
comer se levantó y emprendió el camino de regreso a su pueblo. De repente
escuchó a un grupo de gente hablando, eran algunos de sus vecinos que se habían
burlado en ocasiones de él y que ahora se admiraban al ver que aunque invidente
iba por la vereda con pasos seguros como sí alguien a quién a ellos no veían lo
estuvieran llevando de la mano.
placer y al mismo tiempo intentaba imaginar cómo sería lo que le rodeaba,
escuchaba a los pájaros gorjear y cerca de una caída de agua, una pequeña
cascada. Se sintió contento, satisfecho y seguro de sí mismo, cuando terminó de
comer se levantó y emprendió el camino de regreso a su pueblo. De repente
escuchó a un grupo de gente hablando, eran algunos de sus vecinos que se habían
burlado en ocasiones de él y que ahora se admiraban al ver que aunque invidente
iba por la vereda con pasos seguros como sí alguien a quién a ellos no veían lo
estuvieran llevando de la mano.
El guía le dijo entonces, esa gente se arrepiente de
haberse burlado de ti porque a pesar de tu discapacidad logras lo que quieres.
El pequeño le agradeció mucho a su guía, y lo abrazó, tampoco lo veía pero podía
sentirlo. Entonces escuchó que le dijo: “cuando me necesites aquí estaré y
cuando ya no te haga falta me iré”.
haberse burlado de ti porque a pesar de tu discapacidad logras lo que quieres.
El pequeño le agradeció mucho a su guía, y lo abrazó, tampoco lo veía pero podía
sentirlo. Entonces escuchó que le dijo: “cuando me necesites aquí estaré y
cuando ya no te haga falta me iré”.
Poco a poco el niño fue recuperando su seguridad y
llegó cada día a necesitar menos de la bondadosa mano que lo conducía pudiendo
seguir con su vida por sí mismo.
llegó cada día a necesitar menos de la bondadosa mano que lo conducía pudiendo
seguir con su vida por sí mismo.
Autores:
Eduardo Abundio Osorio
Linda Asunción Velázquez Flores
Silvia Mayret Arellano Ramos
Muy bonito. ♡
ResponderEliminarMuy bonito. ♡
ResponderEliminarEstá bonito
ResponderEliminarBuenas tardes chicos felicidades por la creación de su blog y su contenido, sigan alimentándolo y sorprendiéndonos con sus talentos.
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